4 ago. 2009

Ley de Bosques Nativos ("Ley Bonasso".)



En mayo de este año, 2009, Santiago del Estero fue la primer provincía argentina en sancionar la norma que establece el ordenamiento territorial de sus áreas boscosas vírgenes.
Esto viene en consecuencia con el cumplimiento de la "Ley de presupuestos Mínimos Ambientales para la Protección de los Bosques Nativos", conocida por la "Ley Bonasso" por ser este, el legislador que la impulso.

El objetivo de esta Ley es regular la expansión de la frontera agropecuaria mediante el ordenamiento territorial de las áreas boscosas vírgenes, fue sancionada en diciembre del 2007 por el Congreso Nacional de Argentina.
Este es un concreto intento para frenar el desmonte y la tala indiscriminada que viene ocurriendo en varias provincías debido al avance de la frontera agrícola, y que como consecuencia genera no solo un problema ambiental (La pérdidada de biodiversidad con la tala indiscriminada, problemas de servicios ecologicos que el bosque brinda, etc) sino también social, cultural y económico.

Aún, se estima que hay un 12 % del territorio nacional de terreno boscoso vírgen, en la actualidad, la mayoría de estas áreas son afectadas por el desmonte para generar el espacio para el monocultivo de soja y maíz transgénicos o por plantaciones de pinos y eucaliptos. Esto hace que haya intereses que juegan como condicionantes para el progreso de esta ley en determinadas provincías, como sucede con Córdoba.

La Ley Bonasso obliga a los gobiernos provinciales a realizar un estudio de ordenamiento territorial de los bosques y arbustales nativos en cada jurisdicción, respetando determinados criterios ecológicos de sustentabilidad. De ese informe, para el que tienen que convocar a todo los actores sociales , se debe obtener un mapa que permita delimitar zonas rojas, amarillas y verdes, correspondientes al grado de degradación o conservación del bosque.
Así se constituye el marco legal que regulará el desmonte en cada provincía por zonas: Roja imposibilidada para el desmonte o explotación, Amarillo aprovechamiento sustentable del monte y Verde posibilidad de reemplazar el bosque natural por cualquier cultivo.


FUENTE : Le Monde diplomatique / el Dipló / Julio 2009